LAS EMOCIONES

LAS EMOCIONES

Foto artículo EMOCIONES mes de abril
La importancia de las emociones en la primera infancia

Las emociones son de gran importancia en la primera infancia, aun cuando los niños y las niñas no tienen el lenguaje desarrollado pueden expresar sus emociones y es importante que el adulto aprenda a interpretarlas.

Cuando un bebé nace comienza a expresar sus emociones y sentimientos, ¿pero cómo puede decirnos lo que siente si todavía no habla? No es una tarea fácil interpretar los mensajes de los más pequeños pero prestando atención podemos entender lo que quieren transmitirnos.

Las primeras emociones se dan durante los dos primeros años de vida, la alegría cobra el protagonismo aunque es típico oír eso de “los bebés lloran mucho”. A través del llanto, el bebé puede querer indicarnos distintos estados como por ejemplo tristeza (por estar separado de su madre), enfado (porque tiene el pañal sucio), sorpresa (porque se ha asustado)… La sorpresa es la emoción básica más corta y tiene una doble respuesta, ya que, el niño/a puede reaccionar riendo porque el suceso que ha causado la sorpresa le ha gustado o tristeza o enfado porque no le ha gustado.

A partir de los dos años de edad, con la llegada del lenguaje y la empatía (recordad que el egocentrismo está muy presente en la primera infancia) las emociones evolucionan y aparecen las autoconscientes. El niño/a ya puede sentir vergüenza (por haberle quitado un juguete a su compañero/a), envidia (porque su compañero/a ha recibido una recompensa por parte de su educador/a), culpabilidad (por haberle hecho daño físico a otro niño/a)…

Es de gran importancia animar a los niños/as a que nos cuenten cosas de su día a día, las actividades que han realizado, por qué están contentos, por qué lloran… ya que, se ha comprobado que los niños/as que tienen la oportunidad de expresar sus sentimientos y son escuchados por los adultos desarrollan más su empatía. Podemos fomentar el desarrollo de ésta a través del juego simbólico, tanto en casa como en la escuela infantil, algo imprescindible en educación infantil.

Durante la primera infancia, es habitual que los niños/as tengan las temibles rabietas (se tiren al suelo, lloren, pataleen…) en lugar de decirnos qué les ocurre y por qué están disgustados/as. Estos comportamientos coléricos forman parte de su desarrollo evolutivo y es algo normal que con el tiempo desaparecerá. A partir de los 4 años de edad, con la evolución del lenguaje buscarán otras formas de demostrar su frustración.

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